Gracia Querejeta despide el Festival de la Almunia con un palmarés muy repartido

La directora de cine Gracia Querejeta ha recibido el premio Florián Rey 2018, durante la gala de clausura del vigésimo tercer Festival de Cine de La Almunia (Fescila). Se trata del máximo reconocimiento que concede el certamen que, en esta edición dedicada a la labor educativa y social del cine, ha querido valorar la trayectoria de la cineasta, como explica su directora Carmen Pemán, porque “Gracia ha demostrado una gran capacidad para construir a unos personajes en los que muchos nos podemos reconocer y reflejar realidades de nuestra sociedad actual haciéndonos reflexionar sobre muchos aspectos”.

Ya sobre el escenario y con el premio en sus manos, Gracia Querejeta ha querido dedicárselo a Antonio Mercero, que fallecía hoy a los 82 años. Gracia, que trabaja como guionista con uno de los hijos de Mercero, ha recordado como él fue la primera persona que le “trató con respeto en la profesión”. Ha asegurado que cuando se ha enterado de la noticia le ha embargado una sensación de “tristeza y ternura” y lo ha recordado como una gran persona “que ha hecho mucho por la televisión y la narración en nuestro país. Todos deberíamos aprender de él”.

La directora de cine ha agradecido a La Almunia y su festival el reconocimiento. “Estoy enamorada y vinculada ya a este “festival”, ha dicho. Ha valorado la labor que hace el certamen sobre todo dando protagonismo al guion y el cortometraje: “Es un espacio justo y necesario”.

En relación al tema monográfico de esta edición, “Educar la mirada”, Gracia ha hecho hincapié en la importancia del cine para la educación, sobre todo, de los más jóvenes. “Cada película tiene un punto de vista y una ética, pero en cualquier caso, el cine es una manera de abrir miradas y tender puentes, como cualquier otro movimiento cultural”, ha explicado. “Lo único que el cine es el que reúne más elementos que facilitan el llegar al público”, ha añadido.

Con esta ha sido la tercera visita de Querejeta al festival almuniense. En 1999, participó en la cuarta edición, dedicada al guion cinematográfico; y en 2010 acompañó junto a otros compañeros y amigos al director José Luis García Sánchez cuando este recibió el premio Villa de La Almunia.

La madrileña ha estado hoy arropada –por sorpresa– por la actriz Maribel Verdú y el actor, director y guionista Raúl Arévalo; ambos también premio Florián Rey en los años 2006 y 2017, respectivamente.Maribel se ha convertido ya en figura imprescindible en las películas de Gracia desde ‘Siete mesas de billar francés’, que le valió su primer Goya. Arévalo también participó en dicha película y volverán a compartir pantalla en ‘Ola de crímenes’, el último trabajo de Querejeta que se estrenará el próximo 5 de octubre.

Ha sido la primera vez en la historia del festival que han estado sobre el escenario 3 premios Florián Rey juntos. Tanto Maribel como Raúl han recordado con especial cariño la película ‘Siete mesas de billar francés’. En el rodaje surgió para ambos la amistad con la directora. “Para mí supuso un antes y un después”, recordaba Arévalo. Mientras que Verdú ha rememorado como antes de trabajar con ella le parecía una persona seria, “simpática, pero seria”, ha bromeado; y ahora se ha convertido “en una amiga, en una cómplice”.

Uno de los momentos más cómicos de la ceremonia ha sido cuando el periodista Luis Alegre, que también le ha dedicado unas cariñosas palabras a la homenajeada, ha recordado el piropo que un chico le echó a Maribel la primera vez que estuvo en La Almunia: “Maña, si fueras mi madre, mi padre dormiría en la escalera”. “El mayor piropo de la historia”, ha bromeado Alegre.

PALMARÉS 2018

La ceremonia de clausura ha sido conducida por el periodista David Marqueta y amenizada por la cantante zaragozana Silvia Solans y el grupo de jazz Israel González Trío, que han recordado algunos de los mejores temas del cine musical. Durante el acto se han entregado los premios de los concursos de cortos y guiones. Este año, se volvió a batir récord de participación superándose los 750 trabajos recibidos.

En la competición de cortometrajes, “9 pasos”, de Marisa Crespo y Moisés Romera, se ha alzado con el premio a Mejor corto de ficción y “Toda una vida”, de Rubén Tejerina, con el premio del público. En la categoría documental ha ganado “TheEuropeandream: Serbia”, de Jaime Alekos, y en la de animación “Peixes”, de Juan Carlos Pena. El mejor corto aragonés ha sido “Vergüenza”, de Miguel Casanova, que también se ha llevado el premio Jurado joven Universidad San Jorge al mejor director menor de 30 años. “Niebla”, de Javier Gimeno y Ahmed Bajouich ha ganado en el apartado comarcal.

En guiones para cortometrajes, el primer premio en la categoría libre ha sido para “Llamada a medianoche”, de Jaime Molina, y el segundo para “Míster”, de Guillermo Guerrero y JokinUrruticoechea. “H-app-y Movilday”, de Luis Miguel Ayuso Escuer se ha impuesto como mejor guion aragonés y “Por donde salga la luna”, de María Serrano, en el apartado comarcal. El galardón a Mejor guion hispanoamericano ha sido para LinziLemp D. por “El motor de la fotosíntesis” y en la categoría juvenil para Paula Guadalupe González por “El hombre de papel”.

En la sección de cortometrajes escolares “Valores Educativos y Ciudadanos”, “Valientes”, del CRA María Moliner (El Burgo de Ebro / Mediana de Aragón), ha ganado en la categoría aragonesa de primaria y “True colors”, del IES Pedro de Luna (Zaragoza) en la de secundaria.

MÁS DE 3.000 ESPECTADORES

Este año,bajo el lema “Educar la mirada”, FESCILA ha abordado el poder de enseñanza del cine y su capacidad para transmitir una serie de valores, de sentimientos, de actitudes humanas. Es decir, se ha querido recordar y valorar la función social y cultural de un medio de comunicación que habla al espectador sobre cómo es y le enfrenta a sus miedos, sueños y pasiones.El balance que hace la organización de esta edición es muy positivo: se han vuelto a superar los 3.000 espectadores y se mantiene la tendencia de aumento de público en las proyecciones de cortometrajes y largometrajes, siendo las jornadas de inauguración y de clausura las que atraen un mayor número de personas. “Los vecinos de La Almunia y también de los alrededores conocen cada vez más el festival y son conscientes de la calidad que se ofrece, por ejemplo, en las sesiones de cortos. Un cine que, además, no tiene un circuito comercial y que para verlos tiene que ser en muestras como esta”, dice Pemán.

En 2018, FESCILA ha logrado otro de sus objetivos: ampliar el espacio dedicado a los estudiantes y las nuevas generaciones. Además de contar con el programa ‘Un día de cine’ del Gobierno de Aragón, este año el concurso de cortometrajes escolares de ‘Valores Educativos y Ciudadanos’ ha pasado del ámbito autonómico al nacional, gracias a la colaboración de la fundación Manuel Giménez Abad y la Dirección General de Cultura y Patrimonio de la DGA. De esta manera, ahora ya pueden participar cortos realizados en colegios e institutos de todo el país. Los ganadores de este año, participaron el viernes en una jornada de formación audiovisual en La Almunia.