El filme “Soñando un lugar” reivindica la vida rural frente a la urbana

El largometraje “Soñando un Lugar”, creado por Alfonso Kint, reivindica la vida rural frente a la urbana. Se trata de un proyecto cuya meta es generar una herramienta de educación y sensibilización social dirigida a todos los públicos. Plantea una profunda reflexión sobre el desarraigo natural, espiritual y físico que padecemos en la actualidad al vivir en una ciudad.
Quiere distinguir valores como la autosuficiencia frente al consumismo, las etapas de la vida, la libertad frente al control disfrazado de seguridad, la vuelta al pueblo frente a la despoblación, el arte como motor de crecimiento, la maternidad, el tener en cuenta a las personas mayores, las dificultades de emprender y arriesgar, los retos y miedos, el afán de trabajo o la superación humana entre otros temas.

Alfonso Kint, artista polifacético: ha sido pintor, dibujante, músico, guionista, cámara, montador, director y productor. Desde su ópera prima Hilda, galardonada con el primer premio en el Festival Imagenera de la Junta de Andalucía y la primera obra gráfica española conservada en la Filmoteca Nacional (las anteriores eran en cine), apunta una manera de hacer cine muy personal, afrontando temas de gran profundidad.

“Se trata de un trabajo autobiográfico grabado entre 2011 y 2017 que comienza cuando Lucía y yo aún vivíamos en Madrid. Al nacer Greta decidimos abandonar la ciudad para ir a vivir a un pueblo situado justo en medio del desierto demográfico de Europa. Una experiencia en la que hubo que reinventarse desde cero. Mientras vemos a la pequeña Greta crecer, presenciamos un minúsculo cambio: el renacer de un pueblo donde comienza una atrevida iniciativa que acercará a este lugar a artistas y propuestas culturales diferentes.” ha explicado el director.

La mayor parte de la película ha sido grabada en Torralba de Ribota. Se trata de un pequeño pueblo aragonés de la comarca de Calatayud (Zaragoza) que cuenta con una población de unas 200 personas censadas, pero con menos de 100 habitantes reales durante el año, la mayoría de ellos ancianos mayores de 70 años que trabajaron en la agricultura y aún recuerdan lo duro que eran los trabajos del campo.

También se ha grabado una parte del material en otras localizaciones como Madrid, que aparece al principio de la película y Valtorres (Zaragoza), otro pueblo mucho más despoblado que Torralba de Ribota, con una población de tan solo 70 personas censadas, que aparece ya casi al final de este largometraje documental.

Fundación Caja Rural de Aragón patrocina este proyecto, que también ha recibido el apoyo de la Diputación de Zaragoza y del Ayuntamiento del pueblo. Así, a través de la financiación de este proyecto, Fundación Caja Rural de Aragón, junto con otros patrocinadores, quiere poner de manifiesto la importancia de la vertebración territorial a través de la promoción de la cultura. Se prevé que la película documental se estrene alrededor del mes de marzo o abril en diversos festivales de prestigio, tanto nacional como internacional.