Ejea reanuda la segunda fase del Ciclo Municipal de Cine Keaton 2017 con “Una mujer fantástica”

 

El viernes, 6 de octubre, se reanuda la segunda fase del Ciclo de Cine Keaton, la programación municipal de cine que centra su atención en el cine de autor y que constituye una de las ofertas culturales clásicas del Ayuntamiento de Ejea. El Ciclo Keaton, cuyas proyecciones tienen lugar los viernes, unido a la programación de cine comercial, que tiene lugar los domingos, así como el Cine de Verano, conforman la oferta cinematográfica del municipio, en lo que no deja de ser un reto de apoyo a la supervivencia del cine en las salas pequeñas como la del Centro Cívico.

Trece películas integran la segunda fase de la programación municipal del Ciclo de Cine Keaton 2017, que abarcará de octubre a diciembre de 2017.

La intención del Área de Cultura al programar este Ciclo es poner en valor el cine de autor, seleccionando una serie de películas que son el resultado de la combinatoria de diversas intenciones: Exhibir cine europeo e internacional pero también, por supuesto, cine español. Una voluntad expresa de presencia de cine de mujeres realizadoras, así como una selección de películas premiadas en festivales de prestigio; no solo a los Óscar o a los Goya sino a otros como Cannes, Berlinale, Venecia, Sundance, Toronto, Festival de Cine Europeo…

Este trimestre arranca con una película chilena, “Una mujer fantástica”, dirigida por Sebastián Lelio y que triunfó en la Berlinale con el premio al mejor guión y a la mejor actriz a Paulina García, además de hacerse acreedora del Premio Teddy, otorgado a la mejor película con tema LGBT, representado en el festival por un jurado independiente.

El personaje central de la película es una transexual a través de la cual se exploran temas como la violencia y el rechazo a lo diferente. Los guionistas empezaron por explorar la idea de la muerte, lo que queda después de la muerte y qué pasa con esa herencia material que los muertos dejan a los demás. Esa emoción empezó a tomar forma en torno al personaje de Marina, una joven cantante transexual que tiene una relación amorosa con un hombre mayor, Orlando, que sufre un aneurisma y muere.

Marina, interpretada por Daniela Vega, una actriz transexual, recibe un duro trato por parte de las autoridades, que sospechan que tuvo algo que ver en la muerte de su amante. Ese trato no se compara con el rechazo hostil y violencia que sufre a manos de la familia de Orlando, desde su exesposa hasta su hijo, que no le permiten asistir al funeral de su amante ni recuperar recuerdos materiales del fallecido.

Desde su primer largometraje, el chileno Sebastián Lelio se ha metido siempre entre “las patas de los caballos”, como él dice. Ha tocado conflictos, prejuicios e hipocresías de nuestras sociedades contemporáneas que llevan al espectador a volver a “pensarlo todo de nuevo”. Pero Lelio nunca lo ha hecho desde la postura del provocador o del denunciante, que en el fondo es la más convencional. Si en su multipremiada “Gloria” (2013) encontró el adecuado tono pop para contar las peripecias vitales, amorosas, sexuales de una mujer solitaria a punto de entrar “en el otoño de la vida”, en “Una mujer fantástica” (2017) presenta un brillante melodrama sobre la bella historia de amor de una mujer transexual, además de un canto a la identidad y a la valentía.

“Yo defino la película como una película transgénero en el sentido del cruce de géneros cinematográficos. La película visita distintos géneros: tiene algo de cine romántico pero también posee algún coqueteo con el thriller y con el policial, con el cine fantástico, con el cine de humillación y venganza, con el retrato de personaje, con el cine de mujeres, con la fantasía, incluso con el musical. Entonces esa identidad oscilante de la película conecta con la identidad oscilante de su personaje”, ha indicado Sebastián Lelio.