‘Una noche con mi ex suegro’: Érase un yerno abrumado

Cada día está más cercano el momento en que mi princesita se presente con algún chusquero mal encarado, con los pantalones cagaos, gorra del revés, un piercing de los que llevan los bueyes para manejarlos, con más dibujos que los tapones del Fanta y me diga esas palabras que tanto temo desde que nació… Papá, te presento a mi novio….. Ni que decir tiene que tras una larga espera, mirarlo de arriba abajo con la sola intención de despellejar sus entrañas y ponerlas a secar, le diré Hola, con la misma gracia y desparpajo con los que estaré despellejando un ciervo que previamente habré cazado con mis manos y así se lo haré saber, sin mirarlo a la cara y con signos evidentes de que no me cae bien. Poca broma con mi princesa ¿ehhh?, aunque estoy también valorando la posibilidad de invitarlo a cenar y que me vea comiendo carne cruda con un machete de caza clavado en la mesa¡¡¡¡¡. ¿creen vds que exagero?, pues esa es la primera imagen que recuerdo cuando fui presentado en familia, la política, que seguramente esté muy lejos de lo que realmente es cuando vamos a conocer al futuro suegro, y eso es lo que le pasa a Martin cuando es presentado ante el padre (adicto al trabajo y misterioso viajero mundial, Sr Gallo) de su novia en una cena donde lo que, como de costumbre, todo lo que puede salir mal, termina saliendo mal. Con el paso de los meses, el suegro recurre al yernaco con la intención de saber de su hija que no le devuelve las llamadas, empezando una alocada noche en la que, como ya imaginan, irán empatizando algo más y contándose algunos que otros secretos. Es un claro y meridiano ejemplo del que siempre nos preguntamos cómo es posible que según qué parejas, funcionen.

A partir de aquí el director Gavin Viesen, nos cuenta una historia mil veces vista y que no ayuda en nada la presencia del oscarizado J.K. Simmons en un papel que hace con soltura, poco más que rescatar, simplemente para pasar una siesta con cuatro pinceladas y alguna que otra escena divertida. Poco más puede dar de sí este título.

Los suegros, entre los que me voy a incluir porque ésto es como el sarampión, tardará más o menos pero llegará, siempre ha sido un tema recurrente para hacer un tipo de comedia donde se sentaban las bases de unos principios sólidos en los que el patriarca claudicaba irremesiblemente ante la petición de su princesita, como en el genial “Adivina quién viene esta noche” con esos monstruos de la pantalla que eran Spencer Tracy, Sidney Poiter, Katherine Hepburn, etc, que fue revisonada dando un cambio de registro en una decepcionante “Adivina quien” con Zoe Saldana y Ashton Kutcher. Después el tiempo nos trajo a Robert de Niro como suegro del actor con una incipiente carrera negativa Ben Stiler en lo que a la postre ha terminado en saga “Los Padres de Ella“ y el penúltimo en caer en la tentación fue Bryan Craston (Breaking Bad) de la que ya les hable en su momento. En fin, no me enrollo más, bastante castigo les he dado ya pa los calores que están cayendo¡¡¡¡

Ah, por cierto, no sé si mi princesita ha visto estas líneas, pero no te preocupes cielo, no sufrirá…….

Texto: Francisco Camacho.

LO MEJOR: Que ande Simmons por ahí, se agradece.

LO PEOR: Que sea un producto veraniego sin más.

VALORACIÓN:

Fotografía: 6

Banda Sonora: 6

Interpretación: 4

Dirección: 5

Guión: 4

Satisfacción: 5

NOTA FINAL: 5