‘Piratas del Caribe: La venganza de Salazar’: El pirata al que le perseguía la venganza

 

Poco hay que no se haya contado ya sobre la exitosa franquicia Disney sobre Piratas del Caribe, ya saben, aquella que se inició como la primera película de la historia basada en una atracción de parque temático (Disnelyland) y que pasó –dado el brutal éxito– a convertirse primero en una trilogía para en un futuro no muy lejano transformarse en una hexalogía. Lo cierto es que varios han sido los factores que ha provocado que sea un éxito de grandes proporciones, no la quinta entrega en sí, sino la franquicia al completo: Desde el gran apoyo que Jerry Bruckheimer -uno de los grandes magnates de la producción Hollywood-, pasando por el hecho de relanzar un género casi maldito desde la entretenida ‘La isla de las cabezas cortadas’, hasta llegar al gran acierto de casting y banda sonora, creando personajes –memorable aunque ya lógicamente desgastado Jack Sparrow–y melodías que forman parte desde hace años de la gran historia del cine.

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar’ supone la quinta entrega de la franquicia, llevando consigo cambios tanto en la dirección como en la escritura del guion (tras el inferior nivel de ‘En aguas misteriosas’ no se continuó con Rob Marshall como director ni se contó con el tándem escritor del guion de las cuatro primeras: Ted Elliot y Terry Rossio). La Disney decidió tras los seis años trascurridos desde la cuarta entrega (el espaciarlas en el tiempo ayuda a no sobresaturar el panorama) que se debían hacer cambios notables de base; además de los mencionados en los puntos clave del film –dirección y guion, siendo ahora Joachin Ronning y Espen Sandberg en la dirección y Jeff Nathanson en el guion– se ha modificado también el compositor (ya no es Hans Zimmer sino el más impersonal Jeoff Zannelli) y se ha cedido el protagonismo en pos de la apertura de la franquicia al público más joven a través de la historia de la joven pareja protagonista compuesta por Brenton Thwaites (‘Son of a gun’ o ‘La señal) y Kaya Scodelario (‘Moon’ o ‘El corredor del laberinto’). A todo esto se le añadió a un temible enemigo: el vengativo capitán Salazar, fantasma de origen español que guarda un mal recuerdo de nuestro pirata gorrión y claro está sobre el que buscará venganza. Hete aquí uno de los puntos más relevantes y reseñables de esta quinta entrega ya que gracias a la categórica interpretación de Javier Bardem (curioso que su esposa apareciera en la cuarta y el en la quinta) y la espectacularidad técnica en la recreación del aspecto del villano (memorable la recreación del movimiento del pelo de Salazar) hacen de él un némesis memorable.

La historia, al fin y al cabo, pretende recuperar la fuerza y el virtuosismo de de sus primeras entregas, tratando de olvidar el moderado fracaso (en taquilla obtuvo bueno datos) de la cuarta entrega. Escenas de gran fuerza, un clímax final intenso y muy espectacular, el descubrimiento del lado más íntimo y personal de uno de los grandes secundarios de la saga (Barbosa), y la recuperación de dos de los grandes iconos de la franquicia hacen que, a pesar de tener en varios momentos la sensación de estar viendo más de lo mismo, si que volvamos a retomar el gusto por ver La perla negra y al Capitán Jack Sparrow. Nada baladí una vez perdido el enamoramiento de su primer film.

Interpretativamente lo ya mencionado: Johnny Depp en su salsa como el amanerado pirata de calamitoso presente -aún a riesgo de resultar cargante-, Bardem como gran roba escenas y atractivo del film y el gran Geoffrey Rush como un Barbosa desconocido. La pareja protagonista sin muchos alardes, quiero ver cómo evolucionan sus personajes en la -supuestamente- venideras entregas.

Ah, por cierto. No olviden quedarse hasta el final de los títulos de crédito pues hay sorpresa para los más pacientes.

En definitiva un film entretenido que vuelve a poder de manifiesto el gran tirón que tiene el sub género de piratas y sobre el que todavía quedan ganas de disfrutar con otra búsqueda de venganza.

Texto: Alfonso Asín.

LO MEJOR: Javier Bardem. El virtuosismo técnico de la propuesta. La secuencia de la apertura del mar.

LO PEOR: Es inevitable que merodee durante la proyección una tediosa sensación de deja vu.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 6

Fotografía: 7

Interpretación: 6,5

Guion: 5

Dirección: 5

Satisfacción: 5

NOTA FINAL: 5,75

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