‘Los archivos del Pentágono’: La libertad de información y las mentiras de la guerra de Vietnam

Steven Spielberg es uno de los directores vivos más importantes, y a sus 72 años sigue haciendo películas interesantes, y la presencia de su nombre atrae a mucha gente a las salas de cine de todo el mundo, incluso al gran público que únicamente centra su atención en los intérpretes a la hora de decidir por la película que van a ver. Esa reputación se la tiene ganada a pulso ya que durante varias generaciones ha sido capaz de entretener con películas no exentas de calidad, y ha sabido alternar ese cine de aventuras, ciencia ficción o terror con películas con tramas políticas con una gran recreación de esas épocas. En general me gusta todo el cine de Spielberg, más o menos pero tiene pocas películas malas, y me quedo con ese cine con tramas más adultas, sobre todo porque me gusta más ese género que el de entretenimiento, pese a que mi cinta favorita del director pertenece al género de la ciencia ficción, una obra maestra del siglo XXI titulada “A.I. Inteligencia Artificial “. Su nuevo proyecto se desarrolla en la década de los 70, y ha sido escrito por la inexperta Liz Hannah junto a Josh Singer. Este último es el coguionista de “Spotlight” ( trabajo por el que ganó el premio Óscar en 2016 ), el guionista de “El quinto poder” y bastantes capítulos de la mítica, y excelente, serie “El ala Oeste de la Casa Blanca”. Esos tres proyectos en donde Singer era parte fundamental tienen mucho que ver en cuanto a temática con esta película, y me parece un acierto su elección por parte del Spielberg productor y director para que fuera uno de los escritores de la historia.  La película pone el dedo en la llaga de los engaños políticos de diferentes administraciones, y tiene lugar durante el gobierno de Richard Nixon, y fue clave para que saltara a la luz el escándalo Watergate, que terminó con la carrera política del trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos. Esta película no aborda ese asunto, pero sitúa a los espectadores en ese asunto que es consecuencia de lo que vemos en “Los archivos del Pentágono”.

La cinta se inicia con un magnífico prólogo que se desarrolla en la guerra de Vietnam, con una escena bélica muy bien rodada, demostrando que Spielberg se mueve muy bien en este tipo de escenarios. Lo que sucede a continuación en el interior de un avión, con el secretario de defensa Robert McNamara junto al observador en el conflicto Daniel Ellsberg que informa de que la cosa no va bien en Vietnam, y el análisis de lo que está sucediendo en esa batalla en territorio asiático, es otro acierto del guión. Minutos después nos encontramos en el interior de la redacción del Washington Post, para ir desmenuzando la trama de investigación periodística, con las diferentes reuniones en la redacción y los trabajos a pie de calle, en donde el gran protagonismo lo tienen Katherine Graham, la redactora jefe del periódico, y Ben Bradlee, el director del medio. Meryl Streep es la encargada de sacar adelante el personaje de esa mujer que pasó a la historia por sacar adelante esa publicación, pese a las presiones políticas, y la actriz norteamericana vuelve a estar excelente, sacando adelante un papel nada fácil, ya que sabe estar intensa en ciertos momentos e irónica en otros, y ha conseguido su vigésimo primera nominación a los premios Óscar, en esta ocasión de manera merecida. Su presencia da caché a la película, y Spielberg que siempre se sabe rodear de los intérpretes más adecuados para cada una de sus proyectos, ha decidido por primera vez que Meryl Streep tenía que ser su protagonista. Tom Hanks, con el que ya había trabajado varias veces, no me convence ya que no transmite lo que necesita su personaje de Ben Bradlee, ya que le falta energía y un cambio de registro que no muestra el actor de “Forrest Gump”. Las interpretaciones de Hanks en “Atrápame si puedes” y “El puente de los espías”, otras dos cintas dirigidas por Spielberg, era mucho más convincente.  El elenco de secundarios cumple, destacando a Bruce Greenwood como Robert McNamara, Ben Odenkirk ( el protagonista de “Better Call Saul”) y Sarah Paulson ( de la serie “American horror story”) en el papel de la mujer de Bradlee. Toda la parte central me resulta demasiado pesada, y no conecto con esas subtramas periodísticas llegando un momento en donde no avanza, hasta llegar al tercio final en donde tienen lugar las mejores escenas de la película, y cuando termina me quedaron ganas de que la historia continuara, pero entiendo que eso ya es asunto para otra propuesta, que además ya hemos visto en otros proyectos, en especial “Todos los hombres del presidente“. Esta película dirigida por Alan J. Pakula sería ideal para un programa doble para conectar lo que sucede en “The Post” y los movimientos de Robert Redford y Dustin Hoffman en esa notable película de la década de los 70, que además tiene un gran mérito por haberse rodado poco tiempo después del Watergate. Hay que aplaudir la unión de los medios de comunicación de la época, a diferencia de lo que sucede en el siglo XXI en donde casi todos intentan poner trampas para evitar el éxito de su compañero de profesión que trabaja en la competencia. Esa colaboración periodística se refleja bastante bien en esta película.

La película está muy bien a nivel técnico y artístico, y se nota el talento de Spielberg a la hora de controlar todas esas facetas y en su labor como director. La dirección artística de Deborah Jensen y Kim Jennings y el diseño de producción de Rick Carter ( un habitual de las películas del director de “Tiburón”, ganador de 2 premios Óscar, por sus trabajos en “Avatar” y “Lincoln” ) nos sitúan en esa época, con una gran recreación en los diferentes escenarios, en donde todos los detalles están muy bien cuidados. El trabajo del polaco Janusz Kaminski como director de esta película, al igual que en otras propuestas de Spielberg, y ganador de dos premios Óscar por la dirección de fotografía de “Amistad” y “Salvar al soldado Ryan”, utilizando una textura en las imágenes para acercarnos de manera lo más fidedigna posible a esa época, y con unos movimientos no de cara a la galería, acercando o alejando a los personajes del ángulo de cámara, y en ese aspecto también es fundamental la labor del director. La música de John Williams, cinco veces ganador del Óscar, está bien porque encaja en el tono que necesita el proyecto, y demuestra que el veterano compositor es el adecuado en proyectos más espectaculares y otras más intimistas como esta película. De manera sorprendente ha conseguido la nominación a los premios Óscar 2018 por “Star Wars: Los últimos Jedi” y no por “Los archivos del Pentágono”. La película se puede recomendar a los que disfrutan con este tipo de tramas periodísticas con una buena recreación de época, y a los fans del cine más político de Spielberg.

Texto: Guillermo Navarro.

LO MEJOR: La actuación de Meryl Streep y la recreación de la época.

LO PEOR: Es demasiado esquemática y se queda corta a la hora de contar el asunto central.

VALORACIÓN:

Fotografía: 8

Banda Sonora: 7

Interpretación: 7

Dirección: 6,5

Guión: 5,5

Satisfacción: 6,5

NOTA FINAL: 6,75