“Hotel Salvación”: La muerte os sienta tan bien

Mi abuelo falleció a los 101 años. Meses antes, sin poder levantarse de su sofá y con poca visión que le impedía leer o ver la televisión, confesaba sin dramatismos, sin querer llamar la atención y de manera natural, que su paso por este mundo ya debería tocar a su fin, que la fiesta ya duraba demasiado. Un siglo es suficiente. La muerte no es algo bien recibido en las vidas de los seres humanos, pero tampoco debe ser algo que ignoremos, que nos haga volver la cabeza o cambiar de tema cuando se asoma en nuestro mundo. Y últimamente, con cuenta gotas, aparecen títulos en nuestras salas que tratan el tema, desmitifican, y resultan beneficiosos a la hora de desdramatizar lo que sabemos es inevitable.

Es escasa la filmografia hindú en nuestras pantallas, a pesar de ser una autentica industria de gran éxito en su país. El director Subhashish Bhutiani nos ofrece un comedia agridulce en el que la Muerte es la protagonista desde el primer minuto. Un anciano está convencido de que su final esta a punto de llegar y pide a su hijo que le acompañe en sus últimos días en un peregrinaje a la ciudad de Beranes para poder morir a orillas del rio Ganges. Allí padre e hijo se alojaran en el Hotel Salvación, un curioso lugar que alberga a personas en su misma situación y donde se preparan para que la transición a este nuevo estado sea lo mas placentera y pacifica posible.

El gran tema que supone afrontar la llegada de la Muerte con dignidad es solo el marco para que el director plantee una road movie vital. La aparición en el mundo terrenal de los personajes del fantasma de la muerte supondrá un impacto en sus vidas, sobre todo en las del hijo, que poco a poco deberá tomarse un respiro de la vorágine de su vida laboral para afrontar temas mas espirituales y afectivos. La posible muerte del abuelo hará crecer al resto de la familia en sus experiencias vitales.

El entorno del Hotel, decrepito, sucio, pero impregnado de buenas vibraciones provocadas por sus variopintos huéspedes, permitirá a Daya y Rajiv, padre e hijo, tomar conciencia de su apagada relación y hacer revisión de vida; distancia generacional, reproches, carencias… todo ira aflorando en este periodo de espera, pero también el perdón y el Amor oculto, que revive por la proximidad del final. Y ese acercamiento repercutirá en la relación de Rajiv con sus familia. Igualmente, el abuelo Daya, obcecado con la idea de que todo se acaba para él, descubrirá nuevas ilusiones en su contacto con los habitantes del Hotel, seres que han alcanzado la Paz y han conseguido, algunos en su largo periodo de espera, aprender a vivir desapegados de las cosas terrenales y comprender que la Muerte no llega cuando nosotros decidimos o presentimos.

El gran protagonista del film es también el río Ganges: el rio de la Vida y de la Muerte. Los habitantes de la ciudad se bañan en él, navegan en barca por sus aguas, lavan su ropa, beben de él y celebran sus entierros. Un hervidero de vida. En el entorno del rio y del hotel transcurre casi toda la trama, que utiliza el humor como herramienta útil para predicar su mensaje de desmitificación del tema de la Muerte: ese director de hotel, con aspecto de Ghandi cascarrabias, anárquico, déspota pero comprensivo; esos huéspedes que interrumpen sus actividades para ver su serie de TV favorita…

Adil Hussain es un conocido actor hindú que ha trabajado con directores tan renombrados como Ang Lee (La vida de Pi), Danis Tanovic o Mira Nair, y que hemos visto recientemente en nuestras pantallas como padre de la protagonista en “El viaje de Nisha”; aquí asume el papel de Rajiv, el hijo en permanente estado de estress al que costará desprenderse de su problemas laborales y familiares para reconocer que existen otros mucho más importantes que hay que resolver para poder afrontar la vida con serenidad. Una interpretación de un ser introspectivo que terminara por sacar al exterior toda la represión emocional que arrastra. Lalit Behl es el abuelo, un personaje que anuncia su próxima muerte al principio del film pero cuyo rostro se ira llenando de serenidad e ilusión a medida que avanza la trama. Sobre ellos reside el éxito de esta comedia que va de menos a mas, y que engancha progresivamente al espectador.

Junto a ellos, Geetanjali Kulkarni, vista en films como Tribunal (2014) y Palomi Ghosh, a la que hemos visto en la serie Sense8, interpretan a nuera y nieta del personaje principal. Navnindra Behl es Vimla, la mujer que despertara sentimientos en el abuelo, y Anil Rastogi encarna al encargado del hotel.

Bajo el marco del imponente tema de la Muerte, Hotel Salvación es, sin embargo, una auténtica celebración de la Vida. Un vehículo para valorar las cosas buenas de este mundo sin perder de vista ese final que ha de llegar cuando sea, con un humor sutil, una producción que aprovecha al máximo sus escasos recursos, una banda sonora de Tajdar Junaid que hace de la guitarra su exponente mas visible y una eficaz fotografía de David Huwiler y Michael McSweeny Un film reconfortante, necesario, que invita a vivir.

LO MEJOR: El pausado ritmo, lejos de aburrir, engancha progresivamente al espectador. Los estallidos de emoción de padre e hijo cuando parece llegar el desenlace. La (absurda) conversación por skype. El largo plano secuencia del final de la película..

LO PEOR: El tema de la muerte no es muy atractivo para el espectador poco curioso.

VALORACIÓN:

Fotografía: 7

Banda Sonora: 7

Interpretaciones : 7,5

Dirección: 7

Guión: 7

Satisfacción: 7

NOTA FINAL: 7,1