‘El hilo invisible’: Acoso psicológico

Hola, Carles.

Entenderás que contacte contigo ya que, cuando uno se encuentra en una situación límite y se siente solo y abandonado, busca apoyo en los que viven una situación similar. En estos momentos, me siento derrotado por un estamento superior y tengo que reconocer públicamente que lo dejo. Yo creo que le he dado a habladecine mucho más de lo que he recibido a cambio y por eso pedía elegir democráticamente las películas que me correspondería comentar cada semana. Lo he venido reclamando pacíficamente, sobre todo porque dos millones de visitas en el blog me avalan y considero que tengo una responsabilidad para con mis seguidores. He aguantado algunas asignaciones indignantes como “50 sombras más oscuras” o “Mejor, solteras” entre otras muchas, pero todo lo he hecho con la esperanza de que algún día el Sr. Asín aceptara dialogar conmigo. Lejos de todo eso, y ante el traicionero silencio del resto del equipo, llega esta semana y me envía al último estreno del petulante Paul Thomas Anderson cuyos “Pozos de ambición” y “The master” no había quien los aguantara. Esto se ha terminado. Mis compañeros me han sacrificado. Ellos seguirán siendo redactores, pero yo ya estoy sacrificado tal y como sugería Ricard. El plan de Alfonso ha triunfado. Solo espero que esto les vaya bien porque si no el ridículo del blog va a ser histórico, histórico.

Te preguntarás cómo es posible que una película como “El hilo invisible” sea la gota que haya colmado el vaso de mi paciencia. Se trata de una película muy premiada, con seis nominaciones a los oscars, reconocida en los diferentes círculos de críticos, aclamada por la prensa…¡Pero yo no puedo con este hombre! Es lo que te pasa a ti con Mariano: todo un registrador de la propiedad, respaldado por millones de votos, con una preparación política incuestionable…pero lo escuchas hablar y ¡es tan aburrido! Verás, Carles, “El hilo invisible” es una producción muy cuidada. Roza la perfección a nivel técnico. Para empezar tengo que reconocer que Paul Thomas Anderson es un autor. Eso ya es un plus con respecto a otros directores a los que a muchos les gusta llamar artesanos del cine. Es un director muy pulcro que cuida hasta el más mínimo detalle de sus películas y lo hace con esmero. En esta ocasión escribe, dirige y fotografía con dedicación. Se acompaña de un buen equipo como el músico Jonny Greenwood, miembro de Radiohead y habitual en el universo Anderson, que compuso las BSO de Pozos de ambición, Puro vicio y The master, y que aquí realiza un trabajo sobresaliente que ya ha sido merecedor de varios premios. El diseño de vestuario, la ambientación, la producción en líneas generales están muy trabajadas con unas interpretaciones que rozan la perfección: Daniel Day Lewis está excelente. Le reconozco un soberbio trabajo. Por primera vez en muchos años no está sobreactuado y su contención saca lo mejor de un actor que por algo tiene 3 oscars. Además, lo acompañan dos actrices que le dan la réplica de maravilla: Vicky Krieps y, sobre todo, la que a mí me parece lo mejor de esta película, Leslie Manville, que realiza una interpretación deudora de la Rebeca de Hitchcock En definitiva un trabajo muy técnico y de sobrada y reconocida calidad, tal y como te decía al principio, pero tiene un problema insalvable y es que la historia es aburridísima. No me interesa lo más mínimo. Como tampoco me interesaron en su día las historias de las mafias petrolíferas o la secta dirigida por Philip Seymour Hoffman. En esta ocasión nos presenta a un famoso diseñador de moda que, como todo buen genio, es muy maniático, algo que se ve acentuado por el hecho de mantener una relación no física, pero sí intelectual y sentimentalmente incestuosa con su hermana. Y ya está. Eso es todo. 2 horas y 10 minutos mostrándonos eso me resulta tedioso, y es que además, PTA hace esfuerzos para que me aburra más. Su ritmo es cansino, lento y reiterativo. Para ver que el personaje que interpreta Daniel Day Lewis es meticuloso y maniático con la rutina, no necesito ver 19 desayunos en los que no pasa nada nuevo. Y Mariano lo sabía. Digo Alfonso, perdona. Alfonso sabía de mi animadversión hacia este director, pero la corrupción en habladecine está más que demostrada con sobres, comidas y copas pagadas al señor director y siempre soy yo el damnificado. No lo puedo soportar más. Lo dejo. No sé cuánto me quedará de vida (espero que mucho) pero el tiempo que sea lo voy a dedicar a limpiar mi deteriorada imagen escribiendo solo de películas que merezcan la pena y de directores que me entusiasmen. Sé que estoy viviendo los últimos días del Santi independiente y por eso me desahogo contigo. Si no me marcho, Carles, ¿qué sería lo próximo? ¿Otra vez las sombras de Grey? Alfonso es muy capaz y los dos lo sabemos

Gracias por leerme.

Texto: Santi Abad.

LO MEJOR: Las interpretaciones.

LO PEOR: Aburre mucho.

VALORACION:

Fotografía: 7

Banda sonora: 8

Interpretación: 10

Guión: 3

Dirección: 4

Satisfacción personal: 1

NOTA FINAL: 5,5