“El viaje de sus vidas”: El amor hasta el fin

 

Una mirada hacia el futuro nos trae Paolo Virzi en su primera escapada fuera de su Italia natal en la que nos abre en canal una cruda e irremediable realidad, la vejez. De cómo afrontar esa fase final de nuestros días, ese atardecer que nubla nuestra conciencia, nubla nuestro raciocinio para llevarnos hasta que somos unos perfectos desconocidos de nosotros mismos. Somos unos auténticos paquetes que empezamos a sobrar y que no somos capaces ni de soportarnos. Con una fina línea que bordea con respeto y fina ironía las relaciones personales de un más que veterano matrimonio en el que podemos ver reflejados a muchas personas que conocemos, muchas situaciones que a todos nos suenan e incluso somos capaces de poner cara.

Y es que John (Donald Sutherland) es despistado pero voluntarioso, aquejado ya en avanzado estado de Alzheimer. Ella (Helen Mirren) es frágil, ingeniosa, pizpireta y muy habladora, que cuida de John con la paciencia y amor que requiere la situación. Ambos forman una pareja de ancianos con más achaques que ilusiones que llevan más de cincuenta años juntos. Una mañana, deciden desempolvar la vieja The Leisure Seeker, la autocaravana que ha sido parte de la familia desde tiempos inmemoriales y comenzar así un viaje que les empuja a huir del asfixiante cuidado de sus médicos e hijos en un viaje por Estados Unidos. Desde Boston, Massachusetts, hasta Key West, en Florida, la pareja recorre una América que no reconocen. En un acto de rebeldía, quizás de los últimos, John y Ella se embarcan en viaje que les hará recordar y compartir los buenos y los malos momentos a la vez que les devolverá su aparcado amor y pasión que siguen teniendo por la vida. Paolo Virzi (Locas de alegría, El capital humano) -que manifestó estar muy ilusionado por poder trabajar con las dos leyendas que ya habían coincidido trabajando como matrimonio en Bethune: La forja de un héroe- dirige esta adaptación de la novela The Leisure Seeker (2009) de Michael Zadoorian, que está protagonizada por Helen Mirren (Trumbo: la lista negra de Hollywood, Espías desde el cielo) y Donald Sutherland (Los juegos del hambre, Cómo acabar con tu jefe) en lo que diríamos “un duelo interpretativo”, definición con la que estoy en mi más absoluta disconformidad ya que lejos de competir, se complementan perfectamente con una química que sólo los grandes monstruos de la interpretación pueden conseguir. Brillantes.

El relato nos ofrece otro de los axiomas más crudos con los que nos empezamos a enfrentar. ¿Qué hacer cuando sabes que tus mejores años han pasado y eres una sombra, una mala copia de lo que fuiste mientras esperas a la parca, sabiendo que empiezas a ser una pesada carga para tu entorno y para ti mismo?.
Cuidada producción con exceso de metraje para mi gusto, ya que hay algunas situaciones que se repitan pero que mantiene permanentemente nuestra atención en la relación del matrimonio, en las situaciones que presuponemos pasarán y que esperamos con impaciencia.

Texto: Francisco Camacho.

LO MEJOR: La pareja protagonista.
LO PEOR: Muchos recuerdos de quien no está aquí ya.

VALORACIÓN:

Fotografía:  8
Banda Sonora: 7
Interpretación: 9
Dirección: 7
Guión: 7
Satisfacción: 6

NOTA FINAL: 7