“Durante la tormenta”: Montaña rusa convertida en guión

 

Los lunes por la noche suelen ser muy poco concurridos en El Callejón y eso, a veces, genera el ambiente propicio para tomar 3 ó 4 gin tonics. En esa situación estábamos cuando al salir del baño me dí cuenta de que estaba encendido uno de los televisores pequeños que hay en el fondo del bar. Me llamó la atención que en la pantalla había un tipo muy parecido a Alberto pero que no podía ser él porque rondaría los 75 años. Cuando me dirigía hacia la barra para incorporarme de nuevo a la tertulia que Pedro mantenía con los otros tres noctámbulos habituales, me pareció que alguien me llamaba por la espalda. Me giré, no vi a nadie, pero seguía escuchando el clásico chisteo que pretende captar tu atención. Pude comprobar sorprendido que el abuelo de la tele me llamaba por mi nombre con algo de ansiedad. Miré hacia la barra para ver si alguien más se había dado cuenta, pero todos seguían charlando, posiblemente sobre la desastrosa situación del Zaragoza. Finalmente miré fijamente al televisor para escuchar cómo el individuo que acaparaba la imagen me decía: “¡Santi, Santi! ¡Rápido! ¡No nos queda mucho tiempo!”.  Algo confundido por lo pintoresco del hecho y sintiéndome medio desnudo porque no llevaba una copa en la mano, noté que el anciano me seguía interpelando. “¡Santi! ¡Escúchame, por favor! Soy Alberto. Tienes que marcharte a casa y escribir en seguida la crítica de “Durante la tormenta”. Es muy importante que lo hagas hoy y que sigas mis instrucciones”. Con media sonrisa dibujada y convencido de que me estaban gastando una broma desde la barra, donde aparentemente todos eran ajenos a mi conversación, le dije al televisor. “¡Joder, Alberto! ¿Qué te ha pasado? Estás muy estropeado”. “¡Calla, no seas gracioso! Soy Alberto desde el año 2042. Atiende bien a lo que te voy a decir. Tienes que escribir la crítica esta noche y tratar de darle la razón a lo que dijo Luis en el podcast”. “¿Y eso por qué? Si puede saberse”, le pregunté con indiferencia. “Dentro de unos años Luis dará un golpe de estado en habladecine”, me contestó susurrando. “Si te quejabas de la etapa de Alfonso, no sabes lo que es esto, tío”. “Ya. Y ¿qué pasa? ¿No decimos nada? ¿No nos sublevamos?”. “¡Imposible! ¡Y menos tú! A ti te despidió nada más asumir la dirección. Y el resto del equipo parece estar viviendo en “El cuento de la doncella”. Es como otro universo, Santi. Luis es una máquina de poder”. “Vale. ¿Qué pasó? ¿Qué puedo hacer para evitarlo?”. “Tienes que escribir la crítica de “Durante la tormenta” ya. Comenta que está dirigida por Oriol Paulo, el de “El cuerpo” y “Contratiempo”. Dí que cada vez son más increíbles sus guiones. Sobre todo emplea ese verbo: creer. Toda la revolución vino porque te metiste en el podcast con Luis por decir que le costaba creerse según qué aspectos de la historia y eso provocó un tsunami entre los oyentes que acabó con el estado del bienestar que ahora estás viviendo”. “Pero, Alberto, es una película de ciencia ficción, eso ya…”. “¡Calla y toma nota! ¡No tenemos tiempo! Vete a casa. Escribe sobre los actores, Adriana Ugarte, Javier Gutiérrez, Alvaro Morte, Nora Navas y Chino Darín. Tienes que dejar claro que están bastante bien, pero sobre todo porque actúan al servicio de la historia. El objetivo del director es que lo que cuenta destaque por encima de todo lo demás. Quiere atrapar al espectador, meterlo en la historia, tenerlo en vilo las dos horas de metraje. ¡Y lo consigue! Otra cosa muy importante. Sé que en “Contratiempo” te gustaron los guiños y homenajes a “Perdida” de Fincher y a “Vertigo” de Hitchcock, pero ni se te ocurra mencionarlo. Sabes lo que significa Sir Alfred para Luis. Así que te puedes ahorrar igualmente que esta película pueda tener referencias mínimas  de “Interestellar” y de “Poltergeist”. Si quieres limítate a llamar la atención de la gente para que se fije en el autoguiño que se hace con una frase de un personaje que también aparecía en su anterior película”. “Vale, entendido”, le interrumpí con ganas de dejarlo y volver a la barra. “¿Alguna cosa más?”. “La música. Es de Fernando Velázquez. Muy buena, como de costumbre. Luis dijo que últimamente estaba en muchas producciones y siempre con solvencia. Cierra recomendándola. Sin aspavientos y sin volverte loco. No generes demasiadas expectativas. Y, sobre todo, no te quedes ahora tomando otro gin tonic. Vete a casa y manda el texto para que lo publiquen mañana. Si no será demasiado tarde”. De repente el televisor se quedó con la pantalla en negro, la música del bar se impuso y sin salir de mi asombro me fui a pedir otra copa absolutamente convencido de que nada iba a cambiar en el maravilloso mundo de habladecine.

TEXTO: Santi Abad.

LO MEJOR: La tensión que mantiene durante todo el metraje

LO PEOR: Gran parte de la explicación se remite a una voz final

VALORACION

Fotografía: 6,5

Banda Sonora: 7´5

Interpretación: 7

Guión: 7,5

Dirección: 7

Satisfacción personal: 7,5

NOTA FINAL: 7,16