‘En cuerpo y alma’: ¿Existen las almas gemelas?

Cuando veo que en mis tareas cinematográficas programadas entra una película premiada con un OSO de Oro en Berlín, mi neurona se hiperactiva, tengo que tener mucho ojo porque gente que entiende mucho más que yo, -cosa que tampoco es muy difícil- la considera la mejor de la terna. Mucho ojo, no es baladí, como tampoco es la película que les presento a continuación.

Todos y cada uno de los seres vivos buscamos de una u otra forma un sentimiento que entendemos es necesario, es parte fundamental en nuestras vidas y así hemos sido educados. Lejos de muchas de las formas, lejos de las muchas modas que nos trae el hecho intrínseco a la Humanidad de no estar quietos, todos buscamos o hemos buscado el amor, ya no necesariamente hacia otro congénere por obligación, y no por defecto, por hastío o decepción, todos terminamos cediendo a ese impulso que nos brota de nuestro interior y es incontrolable. Todos amamos algo –con alma, sin alma, de hierro, con cilindros, en forma animal- y todos tenemos la necesidad de ser amados.

María empieza una suplencia como supervisora en un matadero de Budapest, pero pronto comienzan a surgir cotilleos y rumores sobre ella, se podría decir que sufre un tipo de Asperger que le imposibilita mantener relaciones sociales al uso, es tímida y durante el almuerzo opta siempre por sentarse sola aunque su proceder sea la comidilla entre sus compañeros. Es meticulosa, con un estricto apego a las normas, su mundo se compone de cifras y datos grabados en su memoria desde la infancia. Endre, jefe financiero, es un tipo tranquilo, casi de vuelta de todo y que María ha llamado su atención. Empezarán a intentar conectar lentamente lejos de los convencionalismos sociales viendo el grado de compenetración espiritual que han descubierto que tienen. Almas gemelas, se sorprenderán de compartir los mismos sueños. Poco a poco, tras un incidente de un personaje secundario en la trama, irán intentando avanzar en su relación buscando convertir esos sueños en realidad.

A Teströl és Lélekröl es una película escrita y dirigida por Ildiko Enyedi (Simon mágus, serie Terápia) y cuenta con un reparto formado por Alexandra Borbély como Maria y Morcsányi Géza como Endré.

Nos presenta aquí una historia cocida a fuego lento, con algo de exceso de metraje en detalles que poco me aportan, sin embargo sí me interesa ver a dos personajes que siendo perfectos desconocidos conectan más allá de lo que ellos mismos pueden imaginar, elevando al límite de lo que cualquier persona pudiera llegar a hacer por y para sí mismo, llevando al límite la situación más banal.

Excelente la pareja protagonista con una doctora en inexpresividad que lleva a una historia de amor lejos del calor, lejos de la pasión, con un ambiente gélido que deja mucho más fría cualquier idea que pudiera hacerme sobre cualquier historia de amor al uso. Personajes divergentes, fríos y duros, momentos ásperos con situaciones tiernas conforman un cocktel arriesgado y nada convencional que nos muestra el interior de una relación tan poco usual como la historia que la sustenta.

Texto: Francisco Camacho.

Lo mejor: Ver dos personajes más cercanos a la realidad que pudiera parecer en principio.

Lo peor: Alarga en exceso una segunda parte más íntima.

VALORACIÓN:

Fotografía: 7

Banda Sonora: 5

Interpretación: 7

Dirección: 6

Guión: 6

Satisfacción: 5

NOTA FINAL: 6

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