‘Cartas de la guerra’: La soledad en época de guerra

 

El cine narrado con voz en off no es fácil de seguir, y ese recurso es algo habitual de las producciones portuguesas de los últimos años, y hay que recordar que Miguel Gomes lo empleó en ” Tabú ( 2012 ) ” y en la trilogía de ” Las mil y una noches ( 2016 ) “. Si a ese recurso narrativo unimos el uso de una fotografía en blanco y negro y de un ritmo pausado hace que esta película vaya dirigida a los espectadores acostumbrados al cine que podemos ver en las Filmotecas o en los circuitos del cine más independiente, pero nunca podemos recomendarlas a un público medio que busca otro tipo de experiencias mucho más asequibles.

La película es el cuarto largometraje dirigido por Ivo Ferreira y está basada en la novela ” Cartas de la guerra. Correspondencias desde Angola “, escrita por el portugués António Lobo Antunes en 2005.

Se presentó en la sección oficial a concurso del festival de Berlín de 2016. Posteriormente fue la elegida por su país para representarla en la carrera hace el premio Óscar 2017 en la categoría de mejor película de habla no inglesa, quedándose fuera de las 9 preseleccionadas, al igual que sucedió con ” Julieta ( 2016 ) ” y otras muchas propuestas interesantes que luchaban por una plaza entre las nominadas por los académicos de Hollywood. El pasado mes de Marzo fue la gran triunfadora de los premios Sophia, que otorga la Academia Portuguesa de las Artes y las Ciencias ( los Goya portugueses ) al ganar 9 de los 11 premios por los que competía, incluyendo los de mejor película y dirección. Su fotografía fue candidata a los premios Fénix 2016, perdiendo en ese apartado ante la cinta brasileña ” Boi Neon ( 2015 ) “. Hace unas semanas se hicieron públicas las nominaciones a los premios Platino 2017, cuya gala se celebrará el próximo 22 de Julio en la ciudad de Madrid, y la esta película es candidata a 3 premios, todos en categorías técnicas o artísticas: Fotografía, sonido y dirección artística.

La película está narrada con la voz en off del personaje femenino, que va leyendo las cartas enviadas por su marido que se encuentra como médico de guerra en territorio africano, y se van intercalando con algunas escenas en donde vemos la vida diaria de Antonio, y de esa manera mostrar la sin razón de las guerras y las dificultades que tiene que vivir un militar alejado de su familia e intentando sobrevivir en medio del conflicto. El asunto no es novedoso, ya que en el cine europeo y norteamericano se han producido muchas películas con argumentos similares, y ni siquiera es algo nuevo la manera de contar una historia empleando ese recurso narrativo que es la voz en off, y grandes películas emplearon la lectura de cartas para desarrollar una historia, como ” Cartas de una desconocida ( 1948 ) ”  y ” Carta a tres esposas ( 1949 ) “, dos clásicos dirigidos por Max Ophüls y Joseph L. Mankiewicz respectivamente.

La historia permite al espectador imaginarse la vida en Portugal del personaje femenino sin necesidad de verla en imágenes, con lo que la película hace que cada espectador se haga una idea de lo que está sucediendo y su mente recree de manera distinta este personaje, por lo tanto da pie a la imaginación personal y a pensar sin necesidad de que nos den todo mascado, y al mismo tiempo vamos conociendo las inquietudes de Antonio, al que sí vemos en imágenes y como va cambiando su percepción de la vida y de su relación de pareja después de tanto tiempo sin ver a su esposa, teniendo en cuenta además que ella está embarazada en la primera parte de la película. La cinta es poesía y mantiene el interés durante su primera mitad, pero según avanza el metraje se hace repetitiva y el abuso de la voz en off hace que el espectador pueda desconectar de la historia, y su duración superior a las dos horas tampoco ayuda a que la cinta no resulte aburrida en la parte final. 

Hay que reconocer su calidad en los apartados artísticos, sobre todo en su fotografía en blanco y negro obra de João Ribeiro, que ha conseguido plasmar la belleza de la naturaleza y los paisajes africanos, con una gran variedad de recursos técnicos según lo que necesite cada escena, desde una imagen fija con amplitud de campo hasta un enfoque más cercano. 

También son destacables el diseño de producción de Nuno Mello, que ha sabido recrear muy bien esa época, durante la década de los 70 del siglo XX, y el sonido de la naturaleza. La banda sonora compuesta por Antonio Pedro es perfecta para ese tipo de historia y a la época que se desarrolla la película.

Hay varias escenas de gran intensidad dramática y la historia personal del protagonista es bastante creíble, con esos cambios en su estado de ánimo por su trabajo en Angola y estar alejado de su país y de su mujer. En la parte final se plantean varios asuntos interesantes que el guión no termina de desarrollar y al terminar la proyección el espectador sale con la impresión, al menos eso me sucedió a mí, de que el texto tiene varios defectos por querer abusar de la imaginación del espectador. Es una película ideal para un debate posterior a la proyección, ya que cada espectador puede imaginarse cosas diferentes de la vida de Antonio y Maria José, antes de 1971, durante la época en la que se desarrolla la película y sobre todo lo que sucederá a partir de 1972 cuando finaliza esta película tan diferente y al mismo tiempo tan complicada para el público moderno. 

Texto: Luis Arrechea.

LO MEJOR: La fotografía.

LO PEOR: La historia se estanca en la parte central.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 7

Fotografía: 8

Interpretación: 5

Guión: 5

Dirección: 6

Satisfacción: 6

NOTA FINAL: 6,1

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