“Buenos vecinos”: Mujeres, hombres y viceversa

 

Álex de la Iglesia junto a Jorge Gerricaechevarría tejía en el 2000 un universo perverso, insalubre y de bajos fondos en la maravillosa ‘La comunidad’, film muy brillante que consolidaba a un director diferente y que nos revelaba la compleja relación de un grupo de vecinos de un bloque de viviendas. Sus miedos, apegos, rencillas y debilidades se lanzaban a la pantalla para que el espectador se aterrorizara al más puro estilo de la Iglesia. A partir de ese momento dejé de ver las reuniones de vecinos con los mismo ojos, lo reconozco.

Buenos vecinos‘ no tiene nada que ver con ‘La comunidad’, valga esto como preaviso, aunque sí que inevitablemente me vino a la memoria ante la temática que nos presenta esta notoria película islandesa (de alto nivel como todo lo que nos llega a nuestro país de este pequeño y volcánico país), donde se nos muestra la compleja y a veces conflictiva relación entre vecinos. La película recién estrenada en nuestro país está dirigida por Hafsteinn Gunnar Sigurðsson, un nombre que seguro no les dice gran cosa (es la primera vez que su cine llega a nuestro país) pero que deberían de anotar en esa libreta que guardan y que lleva el nombre de ‘directores a tener muy en cuenta en el futuro’.

La película guarda mucho dentro de sí y está filmada y contada con una habilidad muy notable. Bastan 5 minutos de metraje para comprender las personalidades y conflictos de los personajes, más tarde ampliaremos, empatizaremos o no, o incluso odiaremos, pero todo ello es gracias a esta genial presentación y puesta en escena del film. Filmada en todo no de drama sin embargo planea sobre ella un aura de comedia soterrada, de comedia molesta que no provocará sonrisa alguna pero que alcanzará la mente de los más rebuscados. Una delicia de guión y de dirección de actores nos contará cómo dos familias vecinas -sus viviendas unifamiliares pareadas les obliga a estar en contacto- entrarán en conflicto por la sombra de un árbol. Algo sencillo, liviano, pero catártico cuando los cimientos son débiles e inestables. Entre discusión y discusión iremos desgranando las personalidades de cada uno. El matrimonio poseedor del árbol está compuesto por un matrimonio al que una tragedia les dejó profunda huella. Concretamente a la madre. Ella, profundamente deprimida, pasa su tiempo generando bilis contra su vecina atractiva y deportista. Él, mucho más cabal, pasa calmado los días cantando el coro. Ambos además recibirán las continuas visitas de un hijo desastre, quién además, es expulsado de su hogar por una supuesta infidelidad. El edificio contiguo está compuesto únicamente por un matrimonio algo estirado. Ella preocupado por su físico, él esclavo de los caprichos de esta y casado en segundas nupcias.

La trama se va mostrando con calma pero si pausa, dejando debates a medida que pasan los minutos. En ella se critica de manera clara la injusta ley entorno a las custodias de menores o la -muchas veces- oscura personalidad de las féminas, más dadas a la suspicacia y el barullo que la sencillez -y pasividad- del género masculino. Somos diferentes, sin más, pero hay veces que lo sencillo se hace muy difícil.

Buenos vecinos‘ es una película que está dotada de gran personalidad -tiene claramente el colmillo afilado- entorno a la maternidad/paternidad y las relaciones personales y su interpretación. Magníficamente actuada por el elenco al completo se consolida como uno de los estrenos del año. No deberían perdérsela.

Texto: Alfonso Asín.

LO MEJOR: El guión y la carga de los diálogos.

LO PEOR: Un detalle final resulta previsible.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 7,5

Fotografía: 7

Interpretación: 8

Guión: 8,5

Dirección: 9

satisfacción: 8

NOTA FINAL: 8