«Ana y el apocalipsis»: ¡¡Ohhh!! terrorífica navidad

 

La Navidad se aproxima y se nota en el ambiente. Las producciones con un sentido comercial integrado dentro de ese espíritu –consumista– navideño se agolparán en las pantallas de los cines pero no solo ahí: cambian las melodías musicales de los centros comerciales, dan colorida las iluminaciones de dicha temática en lo alto de las principales calles de la ciudad, y así un largo etcétera de pequeñas modificaciones. Es inevitablemente divertido.

Dentro de este contexto navideño nos llega ‘Ana y el apocalipsis’, una pequeña película de Reino Unido, segundo trabajo de John McPhail, que se sustenta en la sorprendente mezcla de comedia musical, romance adolescente y terror zombi. Bueno, lo de terror lo dejaremos como catalogación de género cinematográfico más que como sensación humana de miedo. Es sin duda una propuesta diferente, que no busca tomarse muy en serio y que –no le voy a negar–funciona estupendamente al principio pero que se agota con rapidez.

La película comienza como cualquier otra destinada al público adolescente en la que conoceremos a una guapa protagonista algo solitaria, que tiene amigos bastante frikis –incluido un amigo enamorado de ella pero no correspondido como suele suceder– y que además ha tenido un lío con el guaperas vacilón descerebrado del instituto. De un instituto que además está gobernado por un insoportable y estricto director. La narración pronto veremos como se va alterando por la inclusión de temas musicales –no especialmente llamativos– cantados por los protagonistas. Hasta ahí queda como una película del montón mil veces vista y que sería muy consumible por las televisiones para la sobremesa de los fines de semana, sin embargo la inclusión de una infección zombi en la pequeña población donde residen lógicamente alterará la convivencia de la localidad y especialmente del grupo de amigos del instituto. Lo más divertido de la película reside en lo chocante de la mezcla de musical adolescente y zombis junto a la customización zombi del espíritu navideño y todos sus señas de identidad.

La película está repleta de actores desconocidos que no llaman especialmente la atención y que tratan de pelear, no solo con los zombis, sino también contra las limitaciones de esta propuesta de bajo presupuesto donde su realizador, John McPhail, no sabe si darle un tono cómico, dramático o de terror, naufragando a medida que la película se aproxima a su desenlace.

TEXTO: Alfonso Asín.

LO MEJOR: Evita los clichés y confronta los géneros inicialmente con satisfacción.

LO PEOR: Lo limitado de su realización, la escasez técnica, lo pobre de algunas interpretaciones y lo monótona que se vuelve en su tramo final.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 6

Fotografía: 4

Interpretación: 3

Dirección: 4

Guión: 3

Satisfacción: 3

NOTA FINAL: 3,8