‘Amar’: Hormonas en ebullición

Thumbnail for 8124

Después de una carrera previa como documentalista y cortometrajista, uno de los cuyos trabajos fue incluso nominado al Oscar en 2011, Esteban Crespo estrena, por fin, su primer largo. A pesar de esta ilustre distinción en su currículum y de más de 200 premios a sus espaldas, el realizador reconoce los difícil que es levantar un proyecto que acabe convirtiéndose en una película. El guion de ésta tiene mas de 15 años y derivado de él, Crespo rodó dos cortos: “Amar” y “ Siempre quise trabajar en una fábrica”. Ahora, mientras se materializa su siguiente proyecto, un thriller, ha podido desempolvar y llevar a la pantalla este viejo guion que aborda de manera realista el tema del primer amor.

El punto de partida de esta película es el intenso romance que están viviendo Laura y Carlos. 17 y 18 años. Un primer amor, al mismo tiempo aceptado y furtivo, asumido por sus respectivos entornos familiares y que ambos viven como su fuera para siempre. Lo que ellos no saben e irán descubriendo, es que la vida, la que sucede fuera de los pequeños reductos donde se aman, les está esperando con su amarga realidad, y la evolución que pronto experimentará su inocente relación, provocará el caos en sus vidas.

Los primeros minutos de Amar ponen al descubierto el pasado de Crespo como autor de cortometrajes, pues perfectamente pueden extirparse del conjunto y dar lugar a un corto independiente. Vemos a los chicos amarse, decirse cosas propias de una novela de Nicolas Sparks, tales como “me gusta respirarte”, palabras que se dicen cuando estas muy enamorado. Deciden que van a hacer algo que nunca antes han hecho para lo cual ella le ha comprado un regalo a él. Rápidamente pensamos que van a hacer el amor por primera vez. Pero estamos equivocados, y lo que presenciamos es algo sorprendente e inesperado. Aquí podíamos poner un “Fin”.

A partir de aquí, salimos de su microcosmos, que se contamina con su ambiente social. La familia, los estudios, el instituto, la Universidad, los amigos…todos pensamos que el primer amor es puro, inocente y para siempre. Es falso y en mi opinión, peligroso. Desgraciadamente, hay que vivir, experimentar, madurar. Las diferentes velocidades de los dos amantes, en cuanto a proyectos, objetivos y contacto con la realidad, hacen que pronto esa burbuja en la que viven empiece a resquebrajarse. La naturalidad de los diálogos, de las situaciones, de las relaciones que Crespo plasma en su guion hacen creíble esa montaña rusa de emociones en las que los enamorados se ven inmersos. Quizás en la ultima parte de la historia bordea el exceso y corre peligro de entrar a tocar otros temas candentes en la sociedad actual y que quizás aquí no vienen a cuento, pero logra mantener el nivel y conseguir su objetivo, que es mostrar la perdida de la inocencia.

pol-monen-y-maria-pedraza-en-un-fotograma-de-amar

El amor adolescente es uno de los momentos de mas felicidad ( y consiguiente dolor) en la vida del hombre/mujer, pues el reflejo que Crespo da, por contraste, con la vida y las relaciones entre los adultos es poco romántica: una vida rutinaria, donde los padres Viene a decir que los adultos no acabamos enfriando y el amor y las pasiones, no es que aparezcan solo en una etapa de la vida, sino que son pasajeros. La manera de mantener el amor quizás sea tema de otra película.

Un gran acierto es el casting de la pareja protagonista. Para María Pedraza es su primera película, su inexperiencia se traduce en una interpretación muy creíble, muy natural, con un rostro que me recuerda a la María Valverde de “La flaqueza del bolchevique”. Pol Monen tiene ya un cierto curriculum en series televisivas, y transmite con convicción todos los estados de animo por los que pasa su personaje, Junto a ellos, un notable plantel de secundarios que arropan a los recién llegados: Gustavo Salmerón, Nacho Fresneda, Antonio Valero o Natalia Tena, más conocida por su participación en la serie de TV “Juego de Tronos” y musa del director Carlos Marques-Marcet. Y entre medias, los actores/actrices que encarnan al grupo de amigos de los protagonistas, jóvenes promesas que recitan sus textos con mucha credibilidad.

La fotografía de Ángel Amorós, llena de luminosidad en los encuentros de los amantes, y la banda sonora de Adolfo Nuñez, autor también de la música que acompañan algunos de los cortos de Esteban Crespo, completan el cuadro técnico de esta opera prima.

Una estimable carta de presentación en el mundo del largo de este autor, intensa e irregular, que refleja con los pies en la tierra el tan trillado universo adolescente de los primeros amores y su desintegración en el paso a la vida adulta. 

Texto: Luis Arrechea.

LO MEJOR: La escena final de madre e hija, emocionante, en el que logran encontrar un punto de acercamiento..

LO PEOR: Que la vida nos haga perder la inocencia para poder sobrevivir en nuestra sociedad.

Valoración:

Banda Sonora: 6

Fotografía: 7

Interpretación : 7,5

Dirección: 7

Guión: 6,5

Satisfacción: 7.

Nota Final: 6,8