‘Alma mater’: Huimos o no, esa es la cuestión

 

De jóvenes son muchas las dudas y las ilusiones. La noria de la vida tan apenas ha comenzado a girar cuando empiezan a rebelarse en nosotros nuestras debilidades y fortalezas. Nuestras creencias, las ilusiones por la constitución de una familia y la crianza de niños, el traslado a convivir con la persona querida, el ascenso deseado o el trabajo no alcanzado. Aciertos y desaciertos de una vida destinada a obtener la satisfacción más completa posible. Esa utópica felicidad completa.

Ahora, imaginen por un instante que esa familia que han logrado formar con duras jornadas de estudio o trabajo, esa vivienda en la que han puesto todas la ilusiones y que han constituido como templo de máximo esplendor se ve amenazada por una situación que se nos escapa entre los dedos. Las envidias, los odios, las religiones como gérmenes para enfrentar seres humanos, la escasez de ciertas materias primas o comodidades entendidas por el primer mundo como básicas emergen como cicuta para la tan apacible vida en comunidad. Imagínense que la existencia de sus hijos y esposa/marido está en peligro, que salir a la compra supone poner en juego su vida o que incluso dentro del hogar están amenazador al azar de la explosión de una bomba lanzada con más o menos intención, con más o menos precisión. Azares que provocan que se desvanezcan los deseos y anhelos alcanzados y que provoquen la huida a un lugar de paz.

Todo esto es lo que llevan sufriendo la población civil de Siria nada menos que desde hace 7 años ante la pasividad de los ojos de los países desarrollados, ajenos a la empatía y nada ayudados por las crisis económicas derivadas de abusos, robos, malversaciones y cajas b. Ahora llega sobre esto ‘Alma Mater’, película de base siria pero creación y producción belga a cargo de Philippe Van Leeuw quién nos presenta su segundo trabajo tras ‘El día en el que Dios se fue de viaje’.

‘Insyriated‘ en su título original, algo así como ensiriados si lo castellanizamos (título con una mayor lógica que este utilizado en España) nos cuenta cómo Oum Yazan (Hiam Abbass) reside en un piso en una ciudad en Siria, bombardeada de continuo y bajo la atenta mirada de los teleobjetivos de los rifles de precisión. Allí vive junto a su suegro, sus tres hijos (2 niñas y un niño), una pareja de vecinos con un bebé a la que han dado cobijo tras ser bombardeado su piso y el novio de su hija mayor. De esta forma esta mujer temerosa coordina y establece junto a otra mujer las tareas del día a día mientras simultáneamente se ocultan y protegen ante la llegada de aviones, de disparos de snipers o de los impulsos de asaltantes que merodean en busca de objetos de valor en las viviendas abandonadas. Una película que obtuvo los premios del público en festivales como Berlín, Copenhague o Sevilla y que está filmada con un pulso narrativo y una tensión que va in crecendo a medida que se desarrolla la historia. Esta película belga posee un guión notable realizado por el propio Philippe Van Leeuw quien además demuestra una extraordinaria habilidad a la hora de presentarnos los espacios en los que se desarrollará la acción y de incluso hacernos temer por todo lo que no vemos. El fuera de campo hace que sea un elemento a tener en cuenta así como lo que no se dice con palabras pero que las miradas de los integrantes de ese piso quieren transmitir. Esas miradas de miedo pero a la vez de no querer abandonar toda la vida allí constituida, esa mirada de esperanza baldía en que todo un buen día termine, de palpar la huida y el abandono de la ciudad como una derrota y sentimiento de pérdida muy palpable. La cámara, gracias a varios planos secuencia, respira realismo en cada minuto y traslada al espectador el pavor de quienes viven amenazados cada segundo. Todo ello mientras se nos presenta sin pausa a los intervinientes de tan trágica realidad.

Una de las mejores propuestas que podemos disfrutar en los cines españoles que fundamenta en su claustrofobia y el suspense de la tragedia los argumentos sobre los que explorar las emociones. Un film que no rehuye la polémica para mostrarnos toda la crudeza de los horrores de la guerra, I instrumentada en sólo 87 minutos y con las muy notables interpretaciones de Hiam Abbass (‘The Visitor’ o ‘Los limoneros’) y Diamand Bou Abboud (‘El insulto’), dos mujeres que defenderán lo más querido por encima de todas las cosas.

Texto: Alfonso Asín.

LO MEJOR: La dirección de Van Leeuw. Las interpretaciones de Abbass y Bou Abboud.

LO PEOR: Se apunta alguna subtrama que no se explora.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 6,5

Fotografía: 7

Interpretación: 8

Dirección: 8,5

Guión: 7,5

Satisfacción: 8

NOTA FINAL: 7,6