’15:17 Tren a París’: El ‘malpaso’ de Clint

Todo aficionado al cine tiene su (o sus) directores de referencia, maestros que han creado estilo y han hecho avanzar el lenguaje cinematográfico. Seres a los que adoramos y a los que disculpamos sus errores. En mi caso es Alfred Hitchcock, uno de los grandes. Yo no diré que “Atormentada” o “ Matrimonio Original” son malas películas, para eso se acuña un concepto que viene a ser parecido pero suena mejor: “obra menor”. Y es que hay creadores con tanta maestría que sus peores películas encierran mas oficio y talento que la mejor de muchos directores actuales. Tarantino, Scorsese o Eastwood serian algunos de los artistas en activo que podrían pertenecer a ese club exclusivo.

La revelación de Clint Eastwood fue Bird y Unforgiven su encumbramiento pero son muchas las grandes obras que nos ha brindado: Cazador blanco, corazón negro, Un mundo perfecto, Medianoche en el jardín del bien y del mal ó J. Edgar son solo algunas de mis favoritas. A sus 87 años sigue activo y esperamos con expectación sus trabajos que estrena con periodicidad casi anual. Pero en este caso y con permiso de sus admiradores, que son muchos, no puedo decir que nos haya brindado un buen titulo, ni siquiera puede calificarse pomposamente de obra menor. 15:17 Tren a París es una mala película.

El 21 de agosto de 2015, tres jóvenes americanos que viajaban por Europa se enfrentaron a un terrorista en un tren con destino a París, con 500 pasajeros a bordo. A través de sucesivos flashbacks, vamos conociendo la vida de estos tres héroes, su problemática infancia, su formación y los días previos al suceso.

Eastwood continua trasladando a la gran pantalla sucesos y personajes de la historia reciente de los EEUU. En este caso, Dorothy Blyskal adapta el libro en el que los protagonistas del suceso Anthony Sadler, Alek Skarlatos, Spencer Stone, junto con el escritor Jeffrey Stern, cuentan su increíble experiencia.

El primer escollo que ofrece esta película es la sensación de que la descripción del ataque al tren por parte del terrorista no da para un largometraje, así que Eastwood opta por rellenar los amplios huecos con un relato de la vida de los tres protagonistas. Y si su finalidad era intentar mostrar que su comportamiento futuro en el tren esta justificado por todo lo experimentado en su corta vida, que Dios nos coja confesados.

Durante el relato de su infancia solo hay un momento, que apenas dura unos segundos, en el que un profesor dice a sus alumnos que en la vida deben actuar inmediatamente cuando la ocasión asi lo requiere. El resto de la crónica es aterradora:

1. La típica y tópica historia de los niños a los que hacen bullying tanto compañeros como profesores; Una descripción caricaturesca del personal escolar que intenta dar más merito a la labor educativa de las sufridas madres de los protagonistas.

2. Una exposición de la religión y del concepto de Dios mas propia de fanáticos que de creyentes. Recuerdo que cuando ocurrió el ataque a las Torres Gemelas, Bin Laden invocaba a Dios para justificar sus actos pero George W. Bush hizo lo mismo para razonar su invasión de Iraq. En esta película, tanto el director como las madres de los chicos tienen linea directa con Dios para decidir sobre ellos. Estos iluminados que actuan por que Dios así se lo ha mandado produce bastante miedo. Y en EEUU son legión.

3. Y lo peor de todo, el ensalzamiento que se hace de las armas. Uno de los chavales tiene un autentico arsenal en su habitación y vemos a los tres jugando en el bosque con pistolas, llevando ropa de camuflaje y despidiéndose con un saludo propio de militares. Pero Eastwood, invadido por el espíritu de Charlton Heston, no critica nada de esto, lo muestra como necesario para la reacción que años después tendrían en el tren a París. Donde haya una buena arma que se quite la buena educación.

La parte central del film recorre un poco su formación militar (quizás el único destino para chicos buenos aunque con escasas luces como ellos) aunque el grueso de la historia lo compone un vergonzante paseo por Europa que los amigos realizaron en los días previos al 25 de agosto, una especie de “Estadounidenses por el mundo”, totalmente prescindible, en el que no sale nada constructivo de sus bocas mientras contemplan monumentos y obras de arte. Solos les interesa hacerse sefies y subirlos a instagram. Un autentico relleno para completar la hora y media reglamentaria de metraje. Por cierto Sr Eastwood, si vas de mochilero por Europa y te alojas en albergues, dudo mucho que te puedas permitir un almuerzo en un restaurante a orillas del Gran Canal en Venecia. Unicamente hay un momento bastante postizo en el que Spencer Stone, mirando desde lo alto la belleza de los edificios venecianos, filosofa sobre la idea de que todos tenemos una misión en esta vida…. hay mensajes en calendarios de mesa mas profundos y efectivos que éste.

Para cuando llegamos al meollo de la película ya está todo perdido. La secuencia del ataque esta bien rodada y alargada en extremo. Pero para mi gusto no redime todo lo anterior.

Está claro que estamos ante tres Héroes aunque no anónimos. No solo han escrito ( o les han escrito) un libro con sus hazañas sino que han interpretado ellos mismos la película. Casi todo el peso de la actuación la lleva Spencer Stone, pensando mal podemos intuir que aguanta mejor que sus compañeros en pantalla, que aparecen bastante menos. Anthony Sadler y, sobre todo, Alek Skarlatos, transmiten muchas menos emociones que un robot sintético de la saga “Alien”. Como el argumento carece de mucha trama no se les obliga a llorar, gritar o reír. Reproducen sus lineas de dialogo de la manera mas discreta posible. El resto del cast es poco conocido: Judy Greer y Jenna Fischer encarnan a las católicas madres con solvencia y el televisivo Tony Hale ( visto en “Veep”) interpreta durante un minuto escaso al profesor de gimnasia Y poco mas.

Por encima del relato que justifica el titulo del film, al final nos encontramos con una historia sobre la anodina vida de tres chavales corrientes ( tres “loosers” como les gusta etiquetar a los estadounidenses), fanáticos de las armas, Dios y la patria, en la que no se hace critica alguna sino más bien ensalzamiento, carente de intriga o de análisis psicológico, que asusta porque sabes que, en el fondo, el grueso de la población norteamericana, votante de Trump, conecta con esa filosofía que aun se afianza mas por lo sucedido posteriormente a bordo del tren. Esperemos que Eastwood abandone este tipo de relatos “basados en hechos de la reciente Historia Norteamericana” y vuelva con proyectos mas estimulantes.

Texto: Luis Arrechea.

LO MEJOR: Los escasos minutos del ataque terrorista ( por cierto, con la ayuda vital del pasajero Mark Moogalian que se llevó la peor parte)

LO PEOR: Es profundamente aburrida. No hay nada de critica por parte de Eastwood al entorno educativo de los chavales. El paseo turístico por Europa.

VALORACIÓN:

Fotografía: 6

Banda Sonora: 5

Interpretaciones : 4

Dirección: 5

Guión: 2

Satisfacción: 2

NOTA FINAL: 4