‘The Disaster Artist’: Tonto es el que hace tonterías

A mediados de los años 80, en un país llamado España que inauguraba la televisión matinal y que tenía muchas horas de programación que llenar, se echó mano de las telenovelas llegadas del otro lado del charco para cubrir esa franja horaria que se suponía solo las “marujas” veían. Los programadores se dieron cuenta que el “share” se disparaba con una de ellas y pasó a horario vespertino a la vista de la expectación causada. Ahí fue cuando mis hermanas y yo nos enganchamos a un dramón venezolano de 246 capítulos llamado “Cristal”. Primero por que nos partíamos de risa: actores que tropezaban y tiraban cosas sin que se cortase la escena, equivocaciones al recitar sus textos, y unas expresiones que enseguida se hicieron populares (galanzote, Dios me la bendiga..). Al final la risa derivada de la baja calidad del producto se tradujo en enganche del personal a la historieta de la huerfanita. Vinieron muchas mas, quizás no tan exitosas, pero ya no se cuestionó la bajisima calidad: se habían incorporado a nuestra cotidianidad. Con esto quiero significar que en ocasiones los extremos se tocan; que algo muy malo no es que se convierta en bueno, pero los efectos que producen en la gente pueden ser satisfactorios.

Cuando Tim Burton rodó en 1994 “Ed Wood” y nos presentó al director que había perpetrado alguna de las consideradas peores películas de la Historia del Cine, Tommy Wiseau todavía no había entrado en escena. No estrenaría hasta 2003 “The room”, en cuyo germen, preparación, rodaje y presentación se ha inspirado James Franco en este “The Disaster Artist” que ha supuesto el descubrimiento de un notable cineasta con varios trabajos como director a sus espaldas, aparte de su labor como actor, encarnando con maestría y respeto a Wiseau.

Franco podría haber caído en la parodia fácil de este sujeto, en hacer broma del despropósito que supuso rodar un subproducto de tal categoría. Pero habría sido un error, pues la broma no habría dado mucho de si. Por contra, ha ejecutado un trabajo inteligente, apoyándose en el libro autobiográfico de Greg Sestero, amigo intimo de Wiseau, pésimo actor y parte implicada en “The room”. En primer lugar, parte de un profundo respeto a su figura, deja entrever que su comportamiento puede deberse a algún suceso trágico en su misterioso pasado, y lo muestra tal como es, una persona sincera en todo momento, que actuá sin filtro, amando y odiando, con las lógicas consecuencias de ese comportamiento un tanto antisocial. Una persona que, a pesar de sus evidentes carencias personales ( que no económicas) supo arrastrar a muchas otras en su sueño. La amistad de Wiseau y Sestero a lo largo de los años es parte esencial de la Historia y condicionara muchas de sus absurdas acciones.

En segundo lugar, Franco hace una critica del Hollywood actual. Los protagonistas mantienen los sueños de juventud, de quienes quieren hacer grandes cosas, con una extraña educación cinematográfica que combina James Dean con Macaulay Culkin. Los pequeños teatros de Los Angeles son el lugar donde se desarrollan artísticamente los actores, porque agentes y productoras solo buscan aquello que pueda producir dinero fácil y rápido.

Y en tercer lugar, con esta película seguimos hablando del American dream, en este país todo el mundo puede realizar su sueño, algo que Wiseau consiguió. Y lo que en principio fue un sonoro fracaso ( él pensaba que estaba haciendo algo grande), James Franco lo ha reivindicado, dándole un lugar en la Historia del Cine, aunque sea al final de toda la fila.

Franco demuestra con este film su profundo amor al Cine a través de la historia de alguien que hasta ahora era desconocido para nosotros. Convierte algo en principio anodino y rutinario como es reproducir el rodaje de una (mala) película en algo magistral, al mostrarnos los entresijos de los rodajes, los trucos, la técnica, la pasión y los sueños de la gente implicada. Por encima de la aparente sátira y la descripción de lo que parece una broma pesada hay un profundo respeto y admiración por los personajes.

Solo hay que ver unos cuantos minutos de “The room” ( aconsejo no hacerlo antes de ver The disaster artist) para comprobar el gran trabajo que ha llevado a cabo James Franco. Como actor mimetizándose en Tommy Wiseau, imitando su voz, su risa característica y sus gestos ( un tanto inexpresivos). Y como director logrando un film que engancha, que produce risas pero que homenajea a las gentes que producen cine aunque sea de dudosa calidad. Junto a él su hermano en la vida real, Dave Franco, que interpreta a Greg Sestero, el autor del libro en el que se basa la película, alter ego en algunos momentos, estupefacto espectador en muchos, pero al final amigo intimo de Wiseau y siempre alerta a sus reacciones y comportamientos. Junto a ellos con papeles más o menos extensos, a veces simples cameos, una larga lista de actores. Seth Rogen se pone aquí serio para encarnar al script del rodaje, escandalizado por la antiprofesionalidad de Wiseau; Zac Efron, Jackie Weaver o Josh Hutchinson participan como actores en “The room”; unas recuperadas Melani Griffith y Sharon Stone encarnan a la profesora de arte dramático y agente de Wiseau. Y un Brian Craston que se interpreta a si mismo….con 18 años menos.

James Franco ganó la Concha de Oro del Festival de San Sebastián por este film y aspira a muchos mas galardones en la reciente iniciada temporada de premios. Con The disaster artist hemos descubierto a un mejorado actor y un destacado director y nos descubre un hecho reciente en el Cine del siglo XXI que encubre un sentido canto de amor al Séptimo Arte aunque sea homenajeando a alguien que no pasara a la Historia por su excelencia sino por su torpeza pero también por su pasión.

TEXTO: Luis Arrechea.

LO MEJOR: Los Franco actores, un buen equipo. La primera aparición de Wiseau en la clase de teatro. El rodaje de la escena de desnudo, el principio del caos. La banda sonora.

LO PEOR: Los temas orquestales parecen en ocasiones sacados de la propia “The room”.

VALORACIÓN:

Fotografía: 7

Banda Sonora: 7,5

Interpretaciones : 9

Dirección: 8

Guión: 8

Satisfacción: 8

NOTA FINAL: 8