Ignacio Estaregui: “Si la gente cree en el cine aragonés, nos va a ser más fácil pedir más a las instituciones”

El director aragonés Ignacio Estaregui, tras su opera prima “Justiandcia”, vuelve a ponerse detrás de una claqueta para producir la que será su segundo largometraje, “Miau”. La película, inspirada en la novela de Juan Luis Saldaña “Hilo musical para una piscifactoría”, está protagonizada por José Luis Gil, Luisa Gavasa, Manuel Manquiña y Álvaro de Luna.

Además del director y de un reparto repleto de actores de la Comunidad Autónoma, “Miau” se ha rodado en escenarios como Los Monegros o en el museo Pablo Gargallo. Lo que provoca que el film respire un aire aragonés por los cuatro costados.

Estaregui quiere que “Miau” se proyecte por primera vez en el Festival de Málaga en abril pero prevé que el estreno en los cines sea en septiembre u octubre de 2018.

PREGUNTA.- Ahora mismo está rodando la que será su segunda película, Miau. ¿De qué trata?
RESPUESTA.- “Miau”, como su eslogan dice, “Róbale a la vida”, habla de un personaje principal que es Telmo, interpretado por José Luis Gil, que tiene una manera muy peculiar de ver y analizar todo lo que le rodea y se junta con tres amigos, los personajes que interpretan Luisa Gavasa, Manuel Manquiña y Álvaro de Luna, y les pasan un montón de aventuras incluido el intento de robo de un museo.

P.- El guión se basa en la novela Hilo musical para una piscifactoría, de Juan Luis Saldaña, ¿le resulta más sencillo adaptar una novela o partir de cero con un guion original?
R.- Ha sido una experiencia muy curiosa por ser la primera vez que me ponía a adaptar el material de otro. Sin embargo, me ha resultado muy fácil. Yo soy muy amigo de Juan Luis y comparto un poco la visión que él tiene el mundo que es muy peculiar. Para mí fue un trabajo que lo comparo como una madeja de hilo en el suelo e ir tirando de ella para hacer una nueva madeja. Claro que han salido nudos pero realmente ha sido un proceso fácil y muy bonito por ser novedoso y porque ha salido bien.

P.- Tener a actores zaragozanos de la talla de José Luis Gil y Luisa Gavasa, ¿tranquiliza o mete presión?
R.- Tranquiliza porque Zaragoza en la novela era un protagonista más. Entonces tenía muy claro que quería que, como mínimo, el protagonista fuera de aquí por ser alguien que hubiera vivido en los espacios que quedan retratados en la película. Nos pusimos en contacto con José Luis. Es una persona que por su trabajo en televisión y en el teatro le queda poco tiempo, sin embargo, se enamoró del personaje. Y el hecho que sea de Zaragoza tanto él como Luisa Gavasa como Jorge Asín, Jorge Usón, Jaime Ocaña, Laura Gómez-Lacueva e Irene Alquézar para mí es un plus de orgullo el poder trabajar aquí con gente de aquí.

P.- El rodaje comenzó el 4 de septiembre, ¿en qué punto se encuentra ahora mismo la producción?
R.- Llevamos cinco semanas, nos queda una última que es la que va a venir después del Pilar y terminamos el 20 de octubre. Hasta el momento estamos muy contentos y esperamos que termine así y ya luego llega el trabajo de juntar todas esas piezas que estamos haciendo con mucho cariño.

P.- ¿Al final grabarán en Londres?
R.- El espectador va a estar en Londres. Gracias a la magia del cine y que el presupuesto de la película es limitado, no hemos podido desplazarnos, de hecho, lo hemos rodado en Zaragoza pero, sin embargo, va a funcionar.

P.- Juan Luis Saldaña comentó que en abril-mayo de 2018 se estrenaría Miau, ¿se aventuró demasiado?
R.- Lo que es el estreno comercial calculo que será sobre estas fechas del año que viene -septiembre u octubre-. Es verdad de que hay una posibilidad, ojalá se dé, que es la de estrenar en el Festival de Málaga que es abril y que nosotros vamos a hacer todo lo posible por estar.

P.- Aún es pronto pero, ¿en qué se diferencia el Estaregui de JustiandCía del Estaregui de Miau?
R.-Es otra persona totalmente diferente, como un pokémon que ha evolucionado. Es decir, como todo en la vida cuando lo haces por segunda vez, esa experiencia te hace como mínimo no repetir los errores que cometimos con la primera, por supuesto, habrá algunos nuevos. Pero aquella experiencia nos sirvió para poder estar trabajando en esta película aprendiendo de los errores de preproducción, trabajando con suficiente tiempo para llegar al rodaje en condiciones…

P.- ¿Qué dificultades y ventajas tiene hacer una producción tan aragonesa?
R.- Creo que todo son ventajas en cuanto a que estás hablando de cosas que conoces de primera mano. La película es una película contemporánea que habla del Caracol, del pasaje Palafox. Entonces inmortalizar esos espacios te hace sentirte muy cómodo, estás hablando de algo que conoces.

¿Dificultades? Aquella de que Aragón no es un punto neurálgico dentro de la industria del cine en España. No estamos en esos puntos donde se toman ciertas decisiones. Por tanto, hay cosas que nos cuesta un poquito más. ¿Cómo lo vamos a salvar? Haciendo una buena película y que sea ella la que pueda hablar por nosotros ahí.

P.- Con la nueva generación de directores más el legado de los anteriores, Aragón está creciendo poco a poco dentro de la industria…
R.- El discurso en el que creo es que es una labor de todos. Es decir, no solo vale el pedir a las instituciones que pongan más. Somos nosotros los que tenemos que aprovechar, cuando ese de más esté, para hacer películas que luego gusten a la gente. Si la gente va a ver esas películas y cree en el cine aragonés, nos va a ser más fácil pedir más y a las instituciones les va ser mucho más fácil dárnoslo porque va a tener una repercusión social. El presupuesto de una película, por poco o mucho que sea, se queda prácticamente en Aragón. Es labor de todos y creo que se están dando pasos para allanar el terreno a los que vengan después o para nuestros propios futuros proyectos.

P.- Aragón como escenario, ¿qué puede aportar al cine?
R.- De todo, siempre he dicho que Aragón es como la Nueva Zelanda de España. Puede aportar mucho y ayuda que esté la Film Commission dando pasos de verdad hacia delante no solo por apoyar los rodajes se dan aquí sino atraer nuevos de fuera ya que se puede tanto logísticamente como espacio natural.

P.- La Film Commission fue una demanda de los directores y del sector.
R.- Sobre todo a nivel de producción. Los que somos de aquí conocemos la geografía, conocemos los lugares. No es tanto ese servicio de “location manager” de buscar sitios nuevos. El hecho de que haya una Aragón Film Commission tiene que estar más enfocado a acudir a los festivales internacionales y atraer producciones de fuera de mucho más empaque que puedan repercutir más dinero aquí y, por supuesto, no olivar que los que somos de aquí queremos seguir rodando y tener las mayores facilidades posibles.