Felipe Sanz: “En la vida hay mucho ruido que no nos deja escuchar esos momentos de silencio que nos guían”

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Con 24 años el director aragonés Felipe Sanz acaba de presentar su segundo cortometraje Dos Segundos de Silencio. Tras el éxito cosechado en 2015 con su ópera prima Nemo, Sanz regresa con un corto hecho “desde el corazón”.

Esta segunda producción, que se grabó en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza, tiene como gran protagonista la música y a través de esta se narra la historia de la pasión, los miedos y la búsqueda de uno mismo. El estreno tuvo lugar ante el gran público durante el Festival de Cine de Zaragoza, el 1 de diciembre, y ahora el que desee ver la producción tendrá que esperar, ya que de momento se está presentando a festivales de cine a nivel nacional e internacional.

PREGUNTA.- Dos Segundos de Silencio es su última obra, ¿qué va a encontrar el público cuando vea este cortometraje?
RESPUESTA.- Encuentra una historia sobre la vocación, la pasión y la música. Todo eso mezclado para crear un viaje emocional hacia la voz interior, hacia nuestra vocación. Esperemos que se emocionen un poquito esos 15 minutos que dura el corto.

P.- ¿A qué se debe el nombre, Dos Segundos de Silencio?
R.- Es un momento de la historia. Es saber escuchar; en la vida hay mucho ruido que no nos deja escuchar esos momentos de silencio que nos guían en nuestra vida. También, abarca el concepto de cómo nos vemos nosotros mismos y cómo nos ven los demás.

P.- El corto se estrenó el 1 de diciembre, ¿cómo reaccionaron los presentes?
R.- Vino muchísima gente que no conocíamos al estreno. Estamos muy contentos con la recepción del público. Luego en el coloquio la respuesta fue magnífica, la gente se mostró encantada con el corto, la verdad que yo me quedé sorprendido, incluso después del estreno me han llegado muchos mensajes felicitándome.

P.- Este es su segundo cortometraje con repercusión, el primero fue Nemo. ¿Qué diferencia hay entre ambos?
R.- Son muy distintos. Nemo era más desde el cerebro y este desde el corazón. El primero era suspense más clásico, este es más provocador y más fácil de entender para el espectador y sobre todo más emocional. Con Dos Segundos de Silencio” hubo una reacción más eufórica entre el público.

P.- ¿Cómo surge este corto?
R.- Quería contar algo sobre la pasión y la vocación, y como lo mío es el cine dije qué es lo siguiente, y es la música. Además, la música viene muy bien para el medio audiovisual. Y quise realizar una historia sobre la pasión hacia algo y el miedo que se puede tener a conseguirla.

P.- Habla de música y, precisamente, el escenario del corto es la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza, ¿por qué este lugar?
R.- Una vez escrito el guión, el dónde lo voy a rodar y los actores los pienso muy concienzudamente. Cuando lo tengo claro tiene que salir así, sino la historia se cae. En este caso era súper importante el Auditorio de Zaragoza, porque le daba magnitud a la historia. Ese espacio tan grande, para una historia tan pequeña, tan de corazón, tan de dentro, ese contraste era vital. Es casi un personaje más.

P.-Comenta que sin la Sala Mozart la historia se caía, ¿cómo fue conseguir el lugar?
R.- Me han dicho que es la primera vez que se graba ficción en la Sala Mozart, así que no debe ser tan fácil. A mí no me pareció difícil. La verdad es que estoy súper agradecido tanto con Miguel Ángel Tapia como al Auditorio de Zaragoza porque nos lo dejaron de una manera muy generosa. Aunque solo pudimos rodar tres días, pero no me puedo quejar.

P.- Además del escenario, ha comentado que desde el primer momento tuvo claro los actores, en este caso apostó por unos de talla nacional, ¿cómo fue esa decisión?
R.- Creo que la historia tiene un personaje. Yo lo veo cuando lo estoy montando y tengo claro el físico, el look, el estilo y buscas al que más se aproxima. En este caso, el protagonista era Jorge Clemente descaradamente. Y Nadia también era la actriz perfecta para el personaje que interpreta. Tuvimos muchísima suerte porque ambos respondieron muy bien al guion, a la historia y a cómo querían hacerlo.

P.- Hablando de actores de talla nacional, en su anterior cortometraje, Nemo, actúa Luisa Gavasa, que primero aparece allí y justo después se produjo el éxito de La novia, ¿cómo se vivió esto?
R.- Tuvimos mucha suerte, Luisa estaba grabando La novia y en el día de descanso vino a grabar Nemo. Fue muy generosa, estamos súperagradecidos y solo puedo decir cosas buenas.

P.- Con películas como La novia o Villaviciosa de al lado parece que el cine aragonés está en auge, pero desde dentro ¿cómo está realmente el sector audiovisual en la Comunidad?
R.- Te puedo decir lo que he hecho yo. Yo he podido hacer dos cortos en menos de dos años, o sea que muy bien. Creo que en Zaragoza se pueden rodar muchas cosas. Opino que en esta ciudad se ayuda y se apoya. Para mi corto el Ayuntamiento de Zaragoza nos ha dado una subvención, el Gobierno de Aragón otra y Aragón Televisión también. En el caso del Auditorio nos lo dejaron gratuitamente. Al final en Zaragoza no hay tanta gente dedicándose al sector audiovisual, aunque últimamente haya habido mucha repercusión en los medios.

P.-¿Se puede vivir del cine?
R.- Grabando ficción en mi nivel no se puede. Tienes que aspirar a seguir luchando por lo que te gusta e igual algún día puedas. De momento es inviable.

P.- ¿Qué se necesita para que un cortometraje funcione?
R.-Es imposible saber si va a funcionar. Puedes tener un guion buenísimo, unos actores buenísimos, una producción de la leche y la película se te cae. Y en un corto es muchísimo más difícil porque no tiene vida comercial, no lo haces para venderlo porque no puedes, se hace para enseñar tu trabajo, es como una carta de presentación.

P.- ¿Cuáles son sus planes de futuro?
R.- Ahora me voy a Vancouver un año para hacer un programa intensivo de efectos especiales. No sé más, quiero reflexionar y escribir.